PUERTA PURCHENA  IDEAL  10. Agosto. 07  Pilar Quirosa-Cheyrouze

AÍREMLA

PanorámicaCiudad LES hablo de una ciudad, una villa cualquiera. Un lugar en donde late la vida, donde sale y se pone el sol, donde se celebran las fiestas de verano en plazas y calles, con la algarabía de la estación preferida por los niños. Una ciudad en la que se vive y se sueña: la existencia, el porvenir, la vida leve que se evapora, el carpe diem y el carpe noctem, las prisas, la preocupación por el medio ambiente y el cambio climático. La vida de una ciudad: haciendo votos –más allá de las urnas- para recuperar el aliento y la confianza en una mañana posible.

Aíremla, así con acento, si usted le da la vuelta correspondiente a la palabra. Reivindicando 0035-rolling-stones_01buenos proyectos en materia de arquitectura industrial, recordando el paso por El Ejido de los Rolling Stones, el sueño de una noche de verano. La música, refugiados ahora en casa, huyendo del mundanal ruido.

Aquellos tiempos, los del año del cometa, que decía otro rockero, Miguel Ríos, merecedor de muchos más homenajes. Éramos tan jóvenes. Con sueños, con 28.02.14_Miguel_Rios_recibiendo_la_medalla_de_Andalucíaesperanzas. Cuando aún cogíamos las rosas con las manos. Cuando vivíamos, caudalosamente y entre buenos humos, toda la parafernalia del glam, con David Bowie, y aquel grito, casi material, extraído del tema Space Oddity: Can you hear me, major Tom? (traducido a la esfera de lo real y dirigido a cualquier político que se precie. ¿Puedes oírme, -escucharme, mejor dicho-concejal de turno?), gritos mudos, gritos sordos, batallas inútiles. Cualquier ciudad.david-bowie-374x187

En palabras de la periodista Christine Ockrent, no todas las mujeres gozan de los mismos derechos en la Unión Europea. Ni en la UE ni en ningún sitio. Sálvese la que pueda decir lo contrario. El tema de la igualdad de la mujer es más difícil que aspirar a ser una de las maravillas del mundo: la Alhambra se ha quedado fuera. Pobre Alhambra, la roja. Pero esto es como todo, las cosas no cambian de la noche a la mañana: siempre existirá la acertada actuación de los padrinos. Y no me refiero a los Corleone, que también, sino a los padrinos de la cultura oficial. Una cultura que sigue tuneando y nutriéndose de los más incautos, sobre todo de los que se dejan manejar. No señores, no me vengan con monsergas: la cultura no tiene color. Ya pasaron los años del mal llamado progresismo y las reivindicaciones oportunistas. Aquí lo que tiene que existir son buenas gestiones. Y a quien no le guste su cargo, que no repita bola.

Sí, una ciudad cualquiera, como la nuestra, Aíremla es su casi palíndromo (Airéenla, que sería lo suyo). Otros nombres tienen sentido al girar sus letras, y lo comprobamos; es como en un juego de niños. Por ejemplo, sin salirnos para nada de la comunidad andaluza, ahí lo tenemos: Allives (Sevilla). “Allí ves”… Y veremos, y veremos, que Sevilla siempre será Sevilla, qué maravilla. Afirma el dicho. Por lo del centralismo, quién lo duda.

Aíremla, el nombre que no aparece en ningún diccionario. Aíremla, la ciudad que un buen prana1día eligieron tantas personas para vivir. La Aíremla de los inmigrantes, de los que todavía creen en la sed de justicia. La Aíremla de los humildes, de los que se crecen ante las adversidades. Si le quitamos el acento podemos quedarnos con las dos primeras sílabas. La palabra aire: para respirar.

 

Anuncios