PUERTA PURCHENA. IDEAL. 10/7/13. Pilar Quirosa-Cheyrouze

 DESOLACIÓN

 toblerone_almeriaMuchos son los recuerdos. El visitante echa la vista atrás y contempla con desolación cómo el Toblerone, emblemático símbolo del pasado minero es destruido, sin remisión, por las excavadoras del tiempo. Sigue extinguiéndose hacia su inevitable final y dentro de poco formará parte de la memoria. Su abismo de añoranza vendrá a ocuparlo una colmena de edificios por construir, que cortará de raíz y para siempre el espacio único de un símbolo que, en muchos lugares, hubiera sido respetado como se merece, al aportar, cuanto menos, originalidad al paisaje. Y muy especialmente, por formar parte de la arquitectura industrial, junto con la Estación de Ferrocarril y el Cable Inglés, que claman también, con urgencia, su puesta en valor. En Madrid, por poner un ejemplo, ya se llevó la debida actuación en el edificio del Matadero, todo un ejemplo de sensibilidad y amor a la cultura: allí pueden contemplarse interesantes exposiciones. Pero Madrid es Madrid y esto es Almería. Ya sucedió con anterioridad: perdimos la construcción del Cable Francés. No hubiera sucedido en el país vecino, porque voces acreditadas apostaron por la torre Eiffel en lugar de aniquilarla, que también hubo intentos de disconformidad, y ahí continúa, sí, por fortuna, siendo un símbolo indiscutible. Dentro de unos años, y quizás no demasiados, se oirán lamentos y voces, signos de descontento, pero ya será tarde. De momento, las planchas del Toblerone empiezan a caer ante miradas atónitas –una ya se ha estampado contra la luna de una furgoneta-, y hay muchas personas que han defendido hasta el final esta construcción, tantas veces reivindicada por la plataforma ciudadana “Salvar el Toblerone”.  tobleronealmeria020512Pero ya se sabe, frente a ello aparece una ecuación interesada: urbanización y especuladores, la combinación más irreflexiva. Una gran estructura que generaría un espacio aprovechable al máximo, con la oportunidad de albergar un gran centro cultural, tan necesario para esta tierra, una vía importante para generar apoyo logístico: bares, cafeterías, tiendas, todo ello también, como ocurre en la Torre Eiffel y tantos otros lugares, como  los que, supuestamente, albergará el Cable Inglés, que un día también se quisieron cargar, todo ello para sumar a esta provincia al carro del futuro. Y hay quien habla de zonas verdes. Si hubiera habido mejor voluntad, alrededor del Toblerone existe un espacio más que suficiente, pero no se ha contemplado esta posibilidad. A pesar de una relativa calma y algún paréntesis en el tiempo, el desmantelamiento está teniendo lugar en estos días y, desgraciadamente, ya es un hecho consumado. Mientras, el polvo del mineral, consecuencia directa de la demolición, sigue contaminando la calidad del aire que ahora se analiza. almeria-requiem-por-el-tobleroneTristeza y desolación por la pérdida de una seña de identidad del patrimonio almeriense. Encomiable la defensa de los promotores de las chocolatinas, la marca suiza Mondelez Internacional, que representa este emblemático icono, y de tantos ciudadanos que hubieran querido que se realizara la oportuna consulta. El Toblerone y su imposible futuro. Y ya puestos, decir que tampoco queda mucho tiempo, si nadie lo remedia, para que se venga abajo el Cortijo del Fraile, reivindicado hasta la saciedad, ante la perplejidad de todos. Y caerá sin la ayuda de excavadoras ni de grúas. Triste y deplorable.

 

 

 

 

 

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