PUERTA PURCHENA IDEAL 17/2/16. Pilar Quirosa-Cheyrouze

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CELIA VIÑAS: LUZ Y PRESENCIA

 

Tras los actos de homenaje dedicados a Celia Viñas y Jesús de Perceval el pasado año con motivo del centenario de su nacimiento, se ha presentado en Almería, recientemente, el libro “Las islas del amor mío”, editado por los escritores Pepe Criado y Antonio Carbonell. Un trabajo prologado por el profesor Francisco Galera –autor del volumen “Cartas de Celia a su familia” y prologuista, también, del libro “Una tarde con Celia. Recorrido breve a través de sus versos”, que en su día tuve el placer de coordinar para el IEA.

Este nuevo y esencial libro contiene las décimas escritas por la profesora Celia Viñas Olivella, todo un canto a la naturaleza, acompañado de temas religiosos, vivenciales, relativos al mundo del arte y el humanismo solidario, versos que la catedrática de literatura María Dolores García de Madariaga desglosó en una magnífica exposición en la Biblioteca Francisco Villaespesa. Un libro que contiene el trabajo del editor Pepe Criado, relacionado con el significado historiográfico de las décimas, así como una aportación realizada por el escritor Juan José Ceba en torno a la labor educativa y socio cultural de Celia Viñas y una interesante entrevista a la profesora Marta Mata, amiga de Celia, quien desgrana sus recuerdos. Un libro que ha recibido el reconocimiento del Gremio de Libreros.

Sin duda, la obra de Celia Viñas está recogida en estas páginas desde el amor a su profesión como catedrática de Literatura, a la escritura y a la vida, rompiendo la desidia de una ciudad de postguerra, en un tiempo que requería de inquietudes artísticas y literarias. En el trabajo mencionado anteriormente, “Una tarde con Celia”, contamos con personas que conocieron a la profesora y escritora, alumnos y amigos como Manolo del Águila, quien tanto alabó la musicalidad contenida en los poemas de Celia, a quien recordaba desde la pasión por la música popular, su virtuosismo con la armónica –instrumento que aparece en una de las décimas del libro presentado-, aquellas excursiones junto a sus alumnos, descubriendo paisajes, entre ellos las zonas de La Cañada que tan bien conocía Manolo, quien siempre nos comentó la pasión de Celia por el mar. Su mar mediterráneo. Aquella caseta, la número 14 de su querida playa almeriense. Celia Viñas y la transmisión de valores aperturistas ante una sociedad que se encontraba anclada en el pasado. Tiempo de recuerdos, como los que comentó en la biblioteca Villaespesa uno de aquellos afortunados alumnos, Pepe Gisbert. La Almería de sol y cal de sus versos. Su tierra leridana natal y su querida isla mallorquina, la de su familia, profesores y amigos. La Almería de la esperanza, entre aires de apertura, modernidad y de respeto a las tradiciones. Y aquel tema musical, “Si vas pa la mar” de nuestro recordado Manolo del Águila, confidente y amigo, una composición que emocionaba muy especialmente a la autora de “Trigo del corazón”, como comentaba recientemente con su sobrina, Cèlia Riba Viñas. Una luz viva y retadora para avivar conciencias y romper monotonías y abismos.

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